¡Abrí tu propio kiosco de golosinas!
Colores, sabores y mucha imaginación te esperan para crear el negocio más dulce.
Imaginá, atendé, vendé y compartí tus golosinas favoritas mientras jugás solo o en compañía.
Jugando, los chicos crean, sueñan y aprenden. Una forma divertida de estimular la creatividad, la comunicación y el juego simbólico.